Profesión · Tecnología · Transformación del contador
Es la pregunta que más me llega de otros contadores, sobre todo de los más jóvenes, casi siempre con una sonrisa nerviosa. ¿La inteligencia artificial nos va a dejar sin trabajo?
Te doy la misma respuesta que me doy a mí mismo. No. Pero sí te va a quitar algo, y más te vale que te lo quite pronto.
La pregunta está mal planteada
El miedo asume que tu trabajo es una sola cosa, un bloque que la máquina se lleva completo o te deja completo. No funciona así. Tu trabajo son muchas tareas apiladas, y la inteligencia artificial no viene por todas. Viene por unas muy específicas, las mismas que a ti tampoco te gusta hacer.
Clasificar pólizas. Conciliar movimientos. Revisar que un CFDI tenga bien los datos. Rellenar los mismos campos de siempre en la declaración. Buscar en qué mes fue ese gasto que el cliente no encuentra. Ese es el trabajo que la máquina hace mejor que tú, y decirlo en voz alta no debería ofender a nadie, porque en el fondo ya lo sabías.
Lo que no puede hacer es lo que viene después de esas tareas. Mirar el conjunto y entender qué está diciendo. Esa parte, por ahora, sigue siendo tuya.
Lo que la máquina no tiene, y tú sí
Una inteligencia artificial procesa lo que le das. No conoce a tu cliente. No sabe que lleva tres años peleado con su socio y que por eso las decisiones se traban. No sabe que el mes que viene su hija entra a la universidad y va a necesitar liquidez aunque el negocio pueda aguantar sin ella. No sabe que el dueño es optimista de más y hay que frenarlo, o al revés, que es tan cauto que deja pasar oportunidades buenas por miedo.
Un modelo te dice que las cuentas por cobrar subieron. Tú sabes por qué subieron, qué cliente es, si es normal en esta época del año o si es la señal de un problema que empieza. El dato es de la máquina. La interpretación es tuya, porque tú conoces la historia detrás del número.
Eso no es una ventaja pequeña. Es toda la diferencia entre informar y aconsejar. Y a nadie le pagan bien solo por informar.
El contador que sí debería tener miedo
Voy a ser honesto, porque no todo es consuelo. Hay un tipo de contador que sí está en problemas, y no es por la inteligencia artificial. Es por la forma en que decidió trabajar.
El contador que construyó toda su práctica sobre la captura, que cobra por el trabajo mecánico y nunca dio el paso a interpretar, ese sí compite de frente contra la máquina. No porque la máquina sea malvada, sino porque hace exactamente lo que él ofrece, más rápido y más barato. Ese contador no pierde su trabajo porque llegó la inteligencia artificial. Lo pierde porque nunca construyó la parte que la máquina no puede tocar. Es el mismo despacho del que hablé cuando conté por qué el trabajo del contador se volvió un commodity.
La tecnología no crea ese problema. Solo lo hace visible más rápido.
Entonces qué hago con esto
Deja de pelear con la herramienta y ponla a trabajar para ti. La inteligencia artificial que hoy te da miedo es la misma que te puede regresar las horas que hoy gastas capturando, para que las uses en lo que sí paga, sentarte con el cliente y decirle algo que no sabía.
Empieza por lo simple. Identifica las tres tareas que más tiempo te quitan y que menos criterio te exigen. Son tus mejores candidatas para automatizar. Cada hora que le quites a eso es una hora que le puedes devolver a pensar, que es justo lo que un empresario no encuentra en ningún sistema por más caro que sea.
La inteligencia artificial no viene por tu profesión. Viene por la parte de tu profesión que nunca debió definirte. El Neocontador entendió esto antes que los demás, y por eso la herramienta que aterra a unos, a él lo libera. Es una de las formas en que se gana la vida, como conté en el artículo sobre los cuatro terrenos donde un neocontador se gana la vida.
¿Qué tarea te quita horas y no te deja pensar en tus clientes? Cuéntame en los comentarios. Y si quieres seguir esta conversación sobre el futuro de la profesión, encuéntrame en Los Transformadores, blog y podcast.