
Cumplimiento
El SAT ya te revisó. Y tú todavía no lo sabes.
El riesgo fiscal ya no empieza con una auditoría. Empieza con un XML mal emitido, una factura cancelada que nadie detectó o una declaración que no cuadra con tus CFDI. Hoy, el primer filtro es un algoritmo y cuando encuentra una discrepancia, tú ya llegas en desventaja.