La semana pasada Meta anunció dos cosas al mismo tiempo: va a reasignar a 7,000 empleados en nuevos equipos dedicados a IA, y va a recortar a otras 8,000 personas. En total, cerca del 20% de su plantilla verá cambios. No es una noticia menor, aunque se haya mezclado con todo lo que salió de Google I/O.
Los 7,000 que se quedan van a trabajar en cuatro nuevas organizaciones internas enfocadas en IA: agentes, aplicaciones, ingeniería aplicada y analítica central. La idea de Zuckerberg es estructuras más planas, equipos más chicos y salida de producto más rápida.
Por qué está haciendo esto
Meta lleva meses en modo de reconversión. En marzo ya había recortado cientos de personas en Reality Labs, ventas y operaciones globales. Lo de esta semana es la versión más grande de lo mismo: menos gente haciendo trabajo general, más gente haciendo trabajo de IA.
El gasto también lo dice todo. Meta subió su presupuesto de capital para 2026 a entre $125,000 y $145,000 millones de dólares, la mayor parte destinada a infraestructura de IA: centros de datos y chips propios. Para financiar eso necesita bajar el costo de nómina en otras partes.
Los mercados no están convencidos
La acción de Meta ha caído casi 9% en lo que va del año. JPMorgan bajó su recomendación después del reporte del primer trimestre, diciendo que Meta tiene «un camino más difícil hacia los retornos» comparado con sus rivales. Bank of America fue más directo: advirtió que el nivel de inversión en IA puede no ser «sostenible a largo plazo».
Dicho de otro modo: las empresas más grandes del mundo están apostando cantidades históricas a la IA, y los analistas todavía no saben con certeza cuándo ni cómo van a recuperar esa inversión.
Mi perspectiva
Lo que me parece relevante de esta noticia no es el número de despidos, sino el otro número: 7,000 personas a las que no corrieron, pero les cambiaron el trabajo. Eso me dice que Meta no está sustituyendo personas con IA todavía; está entrenando a sus personas para trabajar con IA. La diferencia importa. Si diriges un equipo, vale la pena preguntarse cuántas de tus personas están listas para hacer ese mismo movimiento cuando llegue el momento, y si tienes tiempo para prepararlo o vas a tener que improvisar.