En septiembre de 2025, el gobierno mexicano presentó al Congreso una iniciativa de reforma fiscal dentro del Paquete Económico 2026 que busca ampliar las facultades de fiscalización del SAT sobre las instituciones financieras no bancarias, incluyendo fintechs.
En este artículo revisamos los puntos centrales de la propuesta, las razones que la impulsan, sus efectos potenciales (tanto beneficios como riesgos) y qué acciones tomar para anticiparse a los cambios.
¿Qué propone concretamente la reforma?
Algunas de las medidas clave que se plantean son:
- Ampliar la definición de cuentas sujetas a revisión La redacción actual del Código Fiscal de la Federación (CFF) menciona “estados de cuenta bancarios”. La reforma propone sustituir esa referencia por “estados de cuenta de instituciones financieras”. De ese modo, instituciones distintas de bancos, como Fintechs, IFPEs (“Instituciones de Fondos de Pago Electrónico”), etcétera, estarían cubiertas.
- Solicitar información de cuentas abiertas en fintechs y otros intermediarios autorizados El SAT tendría facultades explícitas para pedir los estados de cuenta no sólo de los bancos, sino también de fintechs bajo la Ley Fintech, entidades financieras digitales, etc.
- Presunción de ingresos En ausencia de prueba en contrario, se propone que los depósitos en estas cuentas de instituciones financieras (no sólo bancos) sean presumidos como ingresos sujetos a impuestos. Esa presunción implicaría una mayor carga para los usuarios si no mantienen registros o demostraciones claras.
- Obligaciones fiscales para fintechs como intermediarias Las Instituciones de Financiamiento Colectivo (IFC), cuando actúan como intermediarias, tendrían la obligación de retener y enterar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las operaciones correspondientes. Actualmente, parece que hay vacíos o “asimetrías” en este punto que la reforma busca corregir.
¿Por qué se impulsa esta reforma?
Algunos de los motivos mencionados o subyacentes:
- Las fintechs y otras instituciones financieras digitales han cobrado mayor relevancia en México, con servicios digitales, pagos electrónicos y plataformas, lo que ha diversificado el sistema financiero.
- La regulación tradicional se ha enfocado en instituciones de crédito (bancos) y en cuentas bancarias, dejando espacios en los que contribuyentes operan cuentas en IFPEs, fintechs, u otras instituciones financieras no bancarias.
- Se busca cerrar espacios de evasión fiscal o subdeclaración de ingresos, mediante tener mayor visibilidad de los flujos financieros de los contribuyentes.
- Alinear la fiscalización con la legalidad vigente en materia financiera digital: desde 2018 existe la Ley Fintech, que regula IFPEs, financiamiento colectivo, etc. La reforma busca reflejar este cambio regulatorio también en la normativa fiscal.
Impactos esperados
Beneficios potenciales
- Mayor equidad tributaria: Quienes usan fintechs para recibir ingresos, pagos, etc., estarán más en igualdad con quienes operan con bancos, porque los nuevos requisitos buscarán prevenir que se use esa vía para ocultar ingresos.
- Mejor recaudación: El SAT podría aumentar sus capacidades para detectar omisiones y asegurarse de que se paguen los impuestos correspondientes cuando haya actividad financiera digital significativa.
- Más claridad regulatoria: Para fintechs y usuarios, la reforma puede traer reglas más claras sobre obligaciones fiscales en operaciones digitales, lo que favorece la confianza en el sistema.
- Actualización del marco legal acorde con la transformación digital en servicios financieros: lo que ya se observa en la práctica se incorpora formalmente al código fiscal.
Retos y riesgos
- Carga administrativa para fintechs y usuarios: Fintechs deberán ajustar sus sistemas, contabilidad, reportes, retenciones. Usuarios quizá necesiten mantener más registros para demostrar que ciertos depósitos no son ingresos, etc.
- Problemas de privacidad y protección de datos: Al ampliarse la facultad fiscal para revisar cuentas de instituciones financieras digitales, la información financiera sensible estará más expuesta al escrutinio del Estado; se requerirá asegurar que haya garantías legales para proteger derechos de los contribuyentes.
- Riesgo de presunciones injustas: La presunción de que los depósitos son ingresos, salvo prueba en contrario, puede generar controversias; si alguien hace movimientos lícitos que no son ingresos, tendrá que demostrarlo, lo que puede resultar costoso o complejo.
- Litigiosidad y resistencia legal: Podría haber impugnaciones judiciales si se considera que ciertas medidas violan derechos constitucionales, o interpretaciones ambiguas de la ley.
- Costo para pequeñas fintechs: Especialmente aquellas que operan con márgenes estrechos podrían verse presionadas por los costos de cumplimiento.
¿Cómo encaja esta iniciativa dentro del Paquete Económico 2026?
El Paquete Económico 2026 es el conjunto de propuestas del Ejecutivo para el presupuesto federal del año fiscal entrante, y suele incluir tanto ingresos (reformas fiscales) como egresos y gastos públicos. Esta iniciativa forma parte de los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), con implicaciones para la recaudación tributaria.
El gobierno pretende que estas reformas fiscales ayuden a cumplir con metas de ingresos, cubrir gastos del sector público, y fortalecer las finanzas nacionales, en un contexto de crecimiento digital, cambios en las formas de pagos y servicios, y necesidades crecientes de gasto social, infraestructura, etc.
Además, esta medida se alinea con tendencias internacionales de mayor supervisión y regulación de activos digitales, fintechs y el comercio electrónico, así como con la intención de cerrar vacíos fiscales que se generan cuando las regulaciones no se actualizan al mismo ritmo que la innovación tecnológica.
Consejos para fintechs, empresas digitales y contribuyentes
Para no llevarse sorpresas, aquí unas recomendaciones prácticas:
- Revisar contabilidad y registros de todos los movimientos financieros a través de fintechs. Mantener copias de documentos, facturas, contratos, para poder demostrar el origen de depósitos o del financiamiento.
- Sistemas de cumplimiento (compliance fiscal): fintechs deben anticiparse a la implementación de retenciones de ISR/IVA cuando sean intermediarias, e invertir en tecnología/contabilidad que permita cumplir con estas obligaciones.
- Asesoría legal/fiscal especializada: para interpretar exigencias nuevas, analizar riesgos, y garantizar que las operaciones cumplan sin vulnerar derechos, en particular con temas de privacidad financiera.
- Transparencia hacia los usuarios: fintechs deberían informar a sus usuarios sobre los cambios normativos que les afectan, sobre posibles reportes fiscales, y sobre obligaciones que puede tener el usuario final para demostrar que ciertos recursos no son ingresos.
- Monitorear la aprobación del paquete: la iniciativa tiene que pasar por el Congreso, posiblemente modificada. Estar atento a los dictámenes, foros, debates, para influir si es necesario a través de asociaciones del sector, cámaras, etc.
Reflexión final
La reforma fiscal propuesta para 2026 representa un esfuerzo significativo por modernizar la fiscalización financiera en México, poniéndole especial atención al peso creciente de las fintechs y otras instituciones financieras digitales. En muchos sentidos, es un paso lógico, dadas las transformaciones del sector y la necesidad de adaptar las leyes a las nuevas realidades.
Sin embargo, no hay que perder de vista un efecto no deseado si el marco fiscal se percibe como excesivamente intrusivo o complejo, podría desincentivar el uso de cuentas fintech por parte de personas y pequeños negocios. Esto iría en sentido contrario al propósito original de estas plataformas: fomentar la inclusión financiera, acercar servicios digitales a sectores históricamente no bancarizados y ofrecer alternativas más accesibles que la banca tradicional.
El reto será lograr un equilibrio, garantizando la recaudación y la transparencia sin poner trabas que limiten la innovación ni frenen la participación de más mexicanos en el sistema financiero formal.
Para Los Transformadores, que seguimos de cerca los cambios económicos, tecnológicos y sociales del país, esta reforma podría marcar el rumbo de cómo se regulan los servicios digitales y financieros en los próximos años. El verdadero desafío será lograr un equilibrio que garantice la recaudación y la transparencia sin desincentivar el uso de fintechs ni frenar la inclusión financiera para la cual fueron creadas. Estar bien informados y preparados será clave para adaptarse y aprovechar los nuevos escenarios que vienen.