Actualización fiscal para todos · Reforma 2027
Cada septiembre aparece la misma pregunta en el chat de la familia: “¿ahora qué nos va a cobrar el SAT?”. Este año la respuesta es más tranquila de lo que parece. No suben las tasas, hay buenas noticias para los pequeños y casi todo sigue en discusión. Te cuento qué te toca a ti.
Qué es y qué cambió
El 8 de septiembre, la Secretaría de Hacienda entregó al Congreso el Paquete Económico 2027. Es el conjunto de leyes con el que el gobierno dice cuánto piensa recaudar el próximo año y cómo. Ojo con algo importante, porque en redes se está contando como si ya fuera ley. Hoy es una iniciativa. La Cámara de Diputados tiene hasta el 20 de octubre para votar la Ley de Ingresos y el Senado hasta el 31 de octubre. Solo cuando se publique en el Diario Oficial de la Federación entrará en vigor, y la fecha prevista es el 1 de enero de 2027.
La primera noticia es lo que no trae. La propuesta no sube las tasas del ISR ni del IVA, y la tarifa con la que se calcula el impuesto de los asalariados se queda igual. Lo que sí trae son ajustes puntuales, y varios favorecen a personas físicas y negocios pequeños.
A quién le aplica, con ejemplos
Si estás en RESICO como persona física. El tope de ingresos para quedarte en el régimen subiría de 3.5 a 5 millones de pesos al año. Si tu consultorio, tu taller o tus rentas ya rozaban el límite, tendrías más espacio para crecer sin cambiar de régimen. Además, la iniciativa permitiría regresar a RESICO al año siguiente a quienes hayan salido, siempre que estén al corriente y no pasen del nuevo tope.
La novedad más comentada es una opción de IVA simplificado. En lugar de restar el IVA de tus compras al IVA que cobras, pagarías al SAT el 7% de lo que efectivamente cobraste. A tu cliente le seguirías facturando el 16% de siempre, y la diferencia se queda contigo. La propuesta está en el artículo 25, fracción XVIII, de la iniciativa de Ley de Ingresos 2027, se ejercería con un aviso dentro de los 30 días siguientes a tu primer cobro y no podrías cambiarte durante el resto del año.
Veamos a quién le conviene. Laura es consultora y cobra 80,000 pesos al mes más IVA. Casi no compra insumos, solo unos 1,500 pesos de IVA en internet y software. Hoy paga 12,800 menos 1,500, es decir, 11,300 pesos de IVA al mes. Con la opción del 7% pagaría 5,600. Son 5,700 pesos mensuales de diferencia, más de 68,000 al año.
Ahora piensa en don Rafa, carpintero, que vende 100,000 pesos al mes pero compra 70,000 en madera y herrajes, con 11,200 de IVA. Hoy paga 16,000 menos 11,200, o sea 4,800. Con el 7% pagaría 7,000, porque ya no podría restar el IVA de su material. A él la opción le costaría 2,200 pesos más cada mes. La regla práctica es sencilla. Si casi todo lo que cobras es tu trabajo, la opción probablemente te favorece. Si compras mucho para producir, probablemente no.
Si tienes tus ahorros en el banco. La retención anual de ISR sobre intereses bajaría de 0.90% a 0.68% del capital. Con 500,000 pesos invertidos, el banco te retendría unos 3,400 pesos al año en lugar de 4,500.
Si vives del campo. La exención para personas físicas del sector primario subiría de 900,000 a 1 millón de pesos al año.
Si vendes, manejas o rentas por plataformas digitales. No hay cambios en las retenciones que ya aplican desde enero de 2026. Si vendes productos o servicios en una plataforma te retienen 2.5% de ISR, si manejas o haces entregas 2.1%, y si hospedas 4%. Si no le diste tu RFC a la plataforma, la retención sube a 20%. La iniciativa también aclara que las nuevas reglas laborales para trabajadores de plataformas no los convierten automáticamente en asalariados para efectos fiscales.
Si tienes un adeudo con el SAT. Se propone un programa de regularización con condonación de hasta el 100% de multas, recargos y gastos de ejecución para contribuyentes con ingresos de hasta 300 millones de pesos en 2025 y créditos fiscales firmes. Quedarían fuera los grandes contribuyentes y quienes tengan un proceso penal fiscal.
Si tu empresa factura más de 50 millones. Aquí sí hay ajustes más técnicos, como un límite nuevo a deducciones y a la amortización de pérdidas, y una reducción del tope para deducir intereses de 30% a 20% de la utilidad fiscal ajustada. Es tema para revisarlo con números en la mano, no con titulares.
Qué tienes que hacer y para cuándo
Por ahora, nada que cambie tus declaraciones de este año. Todo lo anterior aplicaría, si se aprueba, a partir de enero de 2027, y tus obligaciones de octubre, noviembre y diciembre siguen exactamente igual.
Lo que sí vale la pena hacer en estas semanas es preparar la decisión. Si estás en RESICO, junta tus números de 2026 (cuánto cobraste, cuánto IVA pagaste en compras) para saber si la opción del 7% te conviene cuando se publique la ley. Si tienes un adeudo con el SAT, ubica el documento donde te lo determinaron y confirma si ya está firme. Y si vendes en plataformas, entra a tu cuenta y revisa que tu RFC esté registrado, porque esa diferencia entre 2.5% y 20% de retención sí es de hoy.
El 4 de noviembre publicaré qué quedó en la versión final. Es común que el Congreso ajuste montos o requisitos, así que conviene esperar el texto del DOF antes de mover nada.
Qué pasa si no lo haces
Si no haces nada, no pasa nada grave. No hay multa por no aprovechar un beneficio. Lo que sí hay es dinero que se queda en la mesa. Con el ejemplo de Laura, no evaluar la opción del 7% equivale a dejar pasar unos 68,000 pesos al año. Y en sentido contrario, si don Rafa la elige solo porque “suena a menos impuesto”, pagaría unos 26,400 pesos más en el año sin poder echarse para atrás hasta enero siguiente.
El caso de las plataformas es el único con costo inmediato. Vender 30,000 pesos al mes sin RFC registrado significa 6,000 pesos de retención de ISR en lugar de 750. La diferencia la puedes recuperar después, pero tu flujo la resiente desde ya.
Cuándo conviene que lo vea un profesional
Hay decisiones que se toman con una regla de dedo y otras que necesitan los números completos. La opción de IVA al 7%, la regularización de un adeudo y los nuevos límites para empresas grandes son de las segundas. Un buen contador no solo te dice qué cambió, te dice qué te conviene a ti con tu historial, tus clientes y tus gastos.
Eso es lo que hace un Neocontador. Usa la información de tu propio negocio para decidir a tiempo, no para lamentarse en abril. Si llevas tu negocio en un sistema que ya tiene tus cobros, tus compras y tu IVA del año en un solo lugar, esa comparación se hace en minutos. En las próximas semanas te voy a contar cómo.
¿Quieres saber si algo de la reforma 2027 te toca? Cuéntame en los comentarios en qué régimen estás y a qué te dedicas, y te digo en qué puntos conviene que pongas atención. Y si esta nota te sirvió, compártela con quien todavía cree que “ahora sí nos subieron los impuestos”.